martes, 18 de abril de 2017

Zarzal, con Irene Turmalina


https://issuu.com/rotasyfloreciendo/docs/zarzal

Ya podéis leer mi primer fanzine junto a Irene Turmalina (parte de nuestro próximo proyecto artístico conjunto "Rotas y floreciendo"), Zarzal, en el que un collage, poemas, dibujos y algunos textitos más intentan comunicar sobre nuestros procesitos de salud mental con honestidad y mucho cariño.


Hemos editado 30 copias en físico (detallito: fanzines cosidos <3 ). que podéis pedirme a mi mail, dunahaller@hotmail.com , por precio libre alrededor de los 3-5 euros, dependiendo de las posibilidades de la persona que lo quiera (+ envío si es necesario). Cuando se agoten dejaré en esta entrada un enlace al pdf para descargarlo. Los avisos de contenido están en el propio fanzine. Espero que os guste mucho.



"(Los dibujos de Irene) me alivian porque me siento menos sola, y me producen la angustia de no poder convertirme también en un dibujo de lápiz (como en el dibujo en el que desenredamos sus palabras) y ser estática, implosionar, deshacerme en un papel."




"No se camina entre zarzales sin salir heride."

martes, 17 de enero de 2017

Reflector. Una editorial precaria y subterránea.: DESIERTO, de Duna Haller

Reflector. Una editorial precaria y subterránea.: DESIERTO, de Duna Haller: Desierto , de Duna Haller. 15x11 cms  96 pags, 6 € (envío incluido)  "Desierto  fue un fanzine autoeditado que empecé a es...








desierto es el lugar donde muere la espada
desierto es el lugar donde  nace la esperanza

viernes, 26 de agosto de 2016

Antenas - are(n)a





Qué te dijo esa niña cuando te vio

Tan alta, con la cabeza alcanzando casi las antenas que cazaban que presentaban rémoras en los ojos y las manos de de tú tú tú desesperada una luz guiándote qué

Qué te dijo esa niña cuando te vio

Qué mirando al fondo de su libro averiguando si era pantera o niña, zorra o chavala, arena o tierra, rapaza o cielo de nubes rosas

                                                                                                                    de algodón

                                                                                                                                                         de azúcar.

Deja de mira las bicicletas de la gente que pasa a tu alrededor, reza a las estrellas, vuelve a ser vuelve a necesitar y ahora puedes escuchar a todo y responder alrededor

Recuerdas cada uno de los discos que robaste porque no querías que nadie nunca te robara un beso cómo puede usarse una palabra tan bella como robar para un recuerdo pegajoso y desgraciado y cómo puede usarse una palabra tan fea como enamorar

     para cuando otra niña

                                                           te mira
                                                                           con tu vestido blanco

                                                                                                                      eres casi toda

                                                                                                                                                           agua.



El color naranja es muy bello, así toda a area do deserto. Incluso los desiertos del norte, viajes interminables en tren,

                                                                              el desierto es gigante.  Ahora me ve/o gigante.

Y me pregunta/ba, · ¿cómo puedes estar tan guapa?

¿Cuánto luchaste? ¿Qué dejaste volaste destrozaste quemaste silbaste sacrificaste? ¿Eres ya por fin pantera?

¿Eres todavía rapaza? ·

Las canciones de Alyssa Kai suenan como las de mi bisabó y traen su olor. ¿Qué tendrán en común conmigo? ¿A quién llaman mis uñas, se clavó la arena del desierto, fueron todos los segundos que me quedaban y después me perdí? ¿Por qué tenemos tanto en común y somos tan distintas? ¿Por qué la continuidad de cómo me mirabas y me miraste con tus ojos clavados en las luces es un alivio? Me recuerdo con una falda larguísima y unas piernas llenas de rojo sanghre. Me veo con una falda cortísima y unas piernas llenas de arena y carne. Me amo a través de mis ojos que son de otra. Cruzando una línea más allá del desierto. Cruzando la línea que la tormenta dejó para que nos separáramos, me vuelvo a encontrar.

Y le digo a esa nena: Sé pantera, sé rapaza, sé todo lo que puedas.

Abre los ojos de zafiro como dos cucarachas gigantes

da puntapiés en el suelo

orgullo de niña herida

orgullo de niña bella

que se lame las heridas                                       

                                                                                                                              con purpurina y descaro.




jueves, 2 de julio de 2015

De A.K.A. poema sobre un hospital



"Constantes vitales", ready made de Davidia Martín Saornil. 



“De la misma manera que el autoaislamiento puede significar la perdición de un hombre porque no quiere revelar lo que está oculto, pronunciar estas palabras puede anunciar su destrucción”
Kierkegaard
                                                                                                                                  
Camas blandas y corazones de músculo y sangre,
no de cristal ni acero destejidos vivos latiendo desde adentro
bombas de relojería también míralo y
sangre, hoguera desriega arde,
lanzan flores flor re-
flor de ninguna estancia, flor de absoluta igualdad
suprema pasada por los ojos de un gigante observando:
- sigues aquí y sé que tengo miedo de morirme porque soy yo –
humo.

Al César lo que es de pueblos indígenas
perdidos en tierras desalojadas,
Al César lo que es de todas, grita un cartel que
es tu suspiro y esta vez no son gritos de carroza
de perdido, una carta, un telegrama, una nota,
hoguera de desazón,
¡préndete!

¿Qué se construye en la España post-todaslasconstrucciones?
¿Qué es este edificio blanco, aislado del miedo a la dehpérdida, donde descubro la piedad de la clase?
Efemérida, estás en otro lugar y obreros levantan sus brazos hacia las nubes.
El tiempo se ha hundido en un gris harapo mientras me sudaba la epilepsia, y es
junio,
desasosiego,
porque tú eres capaz de llevar un diario mientras duermes a los pies de mi cama de hospital
y yo soy capaz de ser piedra,
caucho,
deshielo.
¿Qué viene a llevarse la grúa sino la muerte en una colonia de verano,
en un edificio encerrado, lúgubre luxación
del hueso paleofrontal, sin gafas encarramado, siendo cápsula sin
rejalamiento viendo destino,
no cuerpo
ya, tránsfuga,
quizás
gris
ladrillo?

Gira 360 grados,
levanta ladrillo, luxado,
espero, me pregunto
si el furor neocapitalsta quedaría combatido
por una preciosa huelga general, de
parapénteles de caucho y sonrisas de la negación
absoluta del trabajo,
perdidas en la amazonía, ramas siendo
arranacadas, buitres de plástico que son veletas,
celas, zebras y zetas,
cuervo grazna,
sin ruido,
dormido.

Siento  el sueño blanco de dos centímetros
encefalorigen de absoluta locura,
que debe ser extirpado con tenazas
de metal que se parecen a esta grúa
silencio silencio, las hazañas, las manazas manzanas
de la gigante de nuevo llamando a la puerta,
la operación sacará todo, te dará vergüenza
lo que vas a ver en los ojos del tuerto,
de esa granada blanca,
de la bomba explosiva,
la flor simétrica,
curva paramétrica,
gigantes llagas esqueléticas
y yo no nací en esta ciudad,
en el fondo de este tumor
oscuro.

Nací indudablemente
tuve ilusiones
de la desaparición
e imaginé en rostros conocidos
cómo mi cara pasaba a ser una noche 
sin sueño,
sin género,
un misterio,
un saludo,
puro
humo.

 "Autorretrato versión 1", de Davidia Martín Saornil, remix de "El ruiseñor chino" de Max Ernst.